En 1993 fueron descubiertas las células madre en la pulpa de los dientes de leche, las cuales en un futuro podrían ser utilizadas para reemplazar tejidos vitales, perdidos como consecuencia de una enfermedad o un accidente. Incluso, podrían ser la solución para enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
En el artículo publicado en Bésame México se habla sobre las potencialidades de las células madre dentales: “Las células de tipo de dientes primarios principalmente se utilizan para formar nervios, tejidos musculares, tejido adiposo, tejidos mesenquimales, óseos o incluso dientes”, indicó Roberto Valencia, odontopediatra.
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